El impuesto a las bebidas… ¿bajó el consumo de calorías?

  • La reducción calórica representó menos del 0.5% de calorías diarias
  • A noviembre de 2015 la recaudación creció en 13.3%
  • Disminuye volumen de consumo en 1.9%: INEGI

México, D.F. a 7 enero, 2016. El estudio Beverage purchases from stores in Mexico under the excise tax on sugar sweetened beverages: observational study, realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Universidad de Carolina del Norte (NCU) y publicado en el British Medical Journal (06 de enero de 2016), pone a consideración de la opinión pública internacional sus primeras impresiones sobre la efectividad de los impuestos especiales aplicados a bebidas no alcohólicas como instrumento para reducir su consumo y con ello reducir la ingestión calórica de los mexicanos.

El estudio no responde a la pregunta fundamental que a todos nos interesa: ¿la reducción en el consumo de las bebidas se traduce en una disminución del consumo calórico?, además de reconocer ciertas limitaciones en su metodología y datos.

En contraste, otros estudios publicados por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el Colegio de México (COLMEX) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) sí responden a esta pregunta y amplían el análisis integral costo-beneficio de la medida fiscal.

¿Disminuyó el consumo calórico?

La evidencia hasta ahora publicada indica que no, ya que la disminución fue menor al 0.5% en el total de calorías consumidas. Los estudios mencionados muestran que el impuesto tuvo una reducción entre 6 y 10 calorías diarias, considerando que la dieta promedio de los mexicanos es de 3,024 calorías según la FAO.

El estudio del ITAM plantea, además, que la sustitución a otros productos de menor precio o de contenido calórico similar parece haber implicado que el consumo calórico total de los hogares no haya cambiado significativamente.

El impuesto, ¿ha impactado positivamente en el bienestar de los hogares?

Los estudios concluyen que el efecto ha sido contrario. Se afectó el gasto total de los hogares mexicanos, especialmente el de los sectores más bajos. Al comparar el gasto en bebidas respecto al ingreso total del hogar, vemos que estos representan cerca de 7% y de acuerdo con el COLMEX, en 2014, los consumidores pudieron comprar 3% menos de su canasta básica alimentaria derivado del aumento de precios.

El consumo de bebidas azucaradas, ¿cayó permanentemente?

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